Algoritmos, eficiencia y personas vulnerables
por Enrique J. Benítez Palma 
El uso de algoritmos en el sector público tiene muchos entusiastas, pero también sus críticos y detractores, a menudo no tan visibles. En OSPIA LAB ya se han comentado diversos episodios de fallos y errores graves en el uso de estas herramientas para combatir el fraude en la percepción de ayudas públicas de carácter social, criminalizando a personas inocentes y arruinando vidas concretas, perjudicando de manera muy seria a personas y familias honestas señaladas por un exceso de celo administrativo y un exceso de sesgos algorítmicos contra determinadas razas, barrios y orígenes sociales. Todos los episodios narrados tienen un denominador común: los algoritmos fallan y se equivocan contra los más vulnerables, y en el debate público global sobre el uso de las más modernas herramientas tecnológicas para combatir el fraude cada vez más personas nos preguntamos por qué no se pone el mismo empeño tecnológico en combatir el fraude fiscal a gran escala, el blanqueo de capitales o los movimientos multimillonarios de dinero negro.




